Preguntas y respuestas en relación con las cuestiones actuales de unidad que enfrenta la iglesia

El siguiente documento se ocupa de las cuestiones relacionadas con la unidad de la iglesia, la autoridad de la Asociación General y su relación con otros niveles y organismos de la iglesia mundial en conexión con la discusión actual sobre la ordenación al ministerio evangélico. Este documento no se pronuncia sobre lo apropiado o no de ordenar a las damas sino que más bien clarifica y corrige argumentos que han sido usados durante la discusión mencionada.

1. ¿Posee la Asociación General la autoridad de determinar los criterios de la ordenación ministerial a nivel de las uniones o en los territorios que dependen de ellas, o es que las uniones asociaciones poseen la autoridad delegada dentro de su territorio de establecer esos criterios, incluido el del sexo de las personas ordenadas?
Las decisiones de los Congresos de la Asociación General tienen un impacto profundo en todos los niveles de la iglesia, incluido el de la Asociación General/división, unión asociación/misión, asociación e iglesia local. Si bien es cierto que las iglesias locales aprueban a los candidatos para el bautismo, y las asociaciones locales recomiendan a las uniones para su aprobación todas las solicitudes de ordenación, ninguno de estos niveles establece los criterios para el bautismo o la ordenación. La junta de la iglesia local determina quién puede ser bautizado, pero no determina cuáles son los criterios para el bautismo. Las 28 Creencias Fundamentales y los votos bautismales han sido acordados en forma conjunta por la iglesia mundial. Esto mantiene unificada a la iglesia en todo el mundo. De la misma manera, las uniones asociaciones tienen la autoridad delegada de aprobar candidatos para la ordenación sobre la base del cumplimiento de los criterios de ordenación establecidos por la iglesia mundial, pero no posee la autoridad de ignorar estos criterios acordados en forma conjunta. Es por ello que las uniones no están autorizadas a avanzar en forma unilateral con la ordenación sin distinción de sexos. Si la iglesia aceptara esa premisa, se producirían estándares diversos de ordenación y criterios para el ministerio. Es probable que ese curso de acción no termine allí, dado que abriría la puerta a estándares variados de bautismo, feligresía, etc. La cuestión en este caso no se refiere per se a la ordenación de las mujeres, sino a qué nivel de la organización eclesiástica posee la autoridad que le otorga su constitución para determinar qué es lo que califica a una persona para la ordenación. Esto solo puede ser determinado por el Congreso de la Asociación General o por la Junta Directiva de la Asociación General, que es el organismo que obra entre los Congresos de la Asociación General (Reglamentos Eclesiástico-Administrativos de la Asociación General, L 35).

Notemos de qué manera el Manual de iglesia describe la relación entre los diversos niveles de la organización eclesiástica:

La Asociación General sesionando en congreso mundial, y la Junta Directiva de la misma en los intervalos entre congresos, es la más alta unidad organizacional en la administración de la obra mundial de la iglesia, y está autorizada por sus estatutos a crear organizaciones subordinadas para promover los intereses específicos en las diversas regiones del mundo. Se entiende, por lo tanto, que todas las organizaciones e instituciones subordinadas, en todo el mundo, reconocerán a la Asociación General como la autoridad suprema, después de Dios, entre los adventistas del séptimo día.1

La obligación de que todos los organismos de la iglesia, incluidas las asociaciones y las uniones, sigan los reglamentos existentes queda expresada con claridad en los Estatutos de la Asociación General: “Las administraciones de todas las organizaciones e instituciones dentro del territorio de una división serán responsables de sus respectivas juntas/comisiones ejecutivas y operarán en armonía con [los] votos y [los] reglamentos de la Junta Ejecutiva de la división y de la Asociación General”.2 Por las razones destacadas más arriba, el voto reciente tomado por la sesión de la Asamblea de la Unión Asociación de Columbia de aprobar la ordenación sin distinción de sexo representa una violación de estos reglamentos.

2. ¿Está la Comisión de Estudio de la Teología de la Ordenación, que fue solicitada en el Congreso de la Asociación General 2010 y establecida en el Concilio Anual 2011 estudiando también el tema de la ordenación pastoral de las mujeres?
Sí. El proceso de estudio de la teología de la ordenación votado por la Junta Directiva de la Asociación General fue presentado y revisado por el Concilio Anual 2011. Como lo explica el documento, “se pide a cada división que solicite a su comisión de investigaciones bíblicas [BRC] que lleve a cabo un estudio de la teología de la ordenación y sus implicaciones para la práctica eclesiástica”.3 Como se ha explicado de manera continuada tanto en forma verbal como por escrito, estas implicaciones prácticas abarcan muchas cuestiones relacionadas con la ordenación, incluida la ordenación de las mujeres. Por ejemplo, en una carta del Instituto de Investigaciones Bíblicas a todos los presidentes de las divisiones y directores de los Centros de Investigaciones Bíblicas enviada el pasado 1 de mayo de 2012, se enumeraron numerosas cuestiones y preguntas que podrían ser consideradas por las juntas de estudio de las divisiones. Un número de esos puntos se relaciona de manera directa con la cuestión de la ordenación de las mujeres como pastoras, entre ellos, la pregunta: “¿Enseña la Biblia distinciones en las funciones como líder entre los hombres y las mujeres en relación con el ministerio?”

El Instituto de Investigaciones Bíblicas ha brindado todos los materiales necesarios para que las divisiones establezcan juntas de investigaciones bíblicas, y las trece divisiones mundiales se encuentran en diversas etapas del proceso de estudio. Asimismo, la Junta Administrativa de la Asociación General designará una Comisión de Estudio sobre la Teología de la Ordenación, a la cual se invita que cada división envíe representantes que podrán representar el estudio efectuado por cada división en esta comisión mundial más grande. Se presentará un informe de la comisión de estudio mundial a la administración de la Asociación General, que presentará sus hallazgos al Concilio Anual 2014. Esto permitirá que cualquier resolución que se acuerde sea incluida en la agenda del Congreso de la Asociación General 2015. Se pueden consultar detalles adicionales de este proceso en el sitio web de la Red de Noticias Adventistas, en http://news.adventist.org/en/archive/articles/2011/10/10/process-timetable-unveiled-for-review-of-theology-of-ordination.

3. ¿Fue apropiado desde el punto de vista constitucional que los Congresos de la Asociación General de 1990 y 1995 analicen y voten la cuestión de la ordenación de las mujeres al ministerio?
Sí. “La Asociación General sesionando en congreso mundial, y la Junta Directiva de la misma en los intervalos entre congresos, es la más alta unidad organizacional en la administración de la obra mundial de la iglesia”.4 El Congreso de la Asociación General puede ocuparse de cuestiones de importancia mundial para la iglesia así como de cuestiones referidas a él por la Junta Ejecutiva de la Asociación General. El Congreso de la Asociación General es el lugar final de apelación en cuestiones de diferencias entre las organizaciones.

“Cuando surgen divergencias en las organizaciones o en las instituciones, o entre ellas, es apropiado apelar a la organización inmediata superior, hasta llegar a la Asociación General sesionando en congreso, o a su Junta Directiva sesionando en Concilio Anual. Durante el intervalo que media entre los congresos, la Junta Directiva de la Asociación General es el cuerpo con autoridad final para resolver todas las diferencias de puntos de vista que puedan producirse. La decisión de la Junta Directiva puede ser revisada en un congreso de la Asociación General o en un Concilio Anual de la Junta Directiva”.5

El Congreso de la Asociación General 1990 se ocupó de un informe y de las recomendaciones que le fueron referidas por la Junta Ejecutiva de la Asociación General. El Congreso de la Asociación General 1995 se ocupó de una cuestión que se originó en forma de pedido por parte de los directivos y presidentes de las uniones de la División Norteamericana (NAD). Este pedido fue procesado por la Junta Ejecutiva de la Asociación General e incluido en la agenda del Congreso de la Asociación General.

4. ¿Votó el Congreso de la Asociación General de 1881 autorizar la ordenación de las mujeres al ministerio evangélico?
No. A pesar de ello, una lectura superficial de las actas de la sesión podría dejar una impresión equivocada al respecto. En ese entonces, era común introducir solicitudes en los congresos de la Asociación General con la categoría de “Resuelto”. En nuestros días, suena como si se refiriera a un tema ya decidido pero, en efecto, esta era meramente la forma aceptada de presentar una solicitud de consideración de un determinado punto. Entonces esta era analizada por los delegados y sometida a votación. Las resoluciones votadas y aprobadas en el Congreso de la Asociación General de 1881 aparecen claramente enumeradas en las actas como “Adoptado”. En lo que respecta a la ordenación de las mujeres, se presentó la siguiente resolución para su análisis: “Resuelto, Que las damas que posean las calificaciones necesarias para cubrir esa posición puedan, con total propiedad, ser separadas por la ordenación para la obra del ministerio cristiano”. Se enumeran ocho individuos que hablaron sobre esta resolución antes de que fuera “referida a la Comisión de la Asociación General”.6 Jamás se dice que fue adoptada, como así tampoco existe evidencia alguna de que fue estudiada otra vez, ya sea en ese congreso o en los Congresos de la Asociación General subsiguientes.7

5. Si algunas organizaciones ya han ordenado pastoras en China, ¿por qué no permitir la ordenación de las mujeres al ministerio en otras regiones del mundo?
Las mujeres han hecho y están haciendo una obra poderosa para Dios en el ministerio de la China. Están trabajando como pastoras y están estableciendo iglesias. De los más de seis mil pastores en China, aproximadamente unas cuatro mil (es decir, el setenta por ciento) son mujeres. Aunque unas pocas (en el presente, unas veinte mujeres) han sido ordenadas, necesitamos entender la complejidad de la situación en la China y la realidad de la vida en ese país. En la China, la Iglesia Adventista del Séptimo Día no posee una organización eclesiástica formal. No existen asociaciones o uniones. No existe un Seminario Teológico Adventista oficial en ese país. No existe una capacitación ministerial estandarizada. Los pastores suelen ser escogidos de entre los miembros de una congregación local cuando demuestran un llamado para el ministerio al enseñar la Escuela Sabática, ser predicadores laicos o establecer iglesias. Los pastores chinos, sean hombres o mujeres, suelen ser ordenados de dos maneras: ya sea por la congregación local con la participación de pastores adventistas más experimentados de la región, o por el Movimiento Three-Self Patriotic. Este movimiento depende del Concilio Cristiano de la China, y es una entidad no denominacional aprobada por el gobierno de la China.

Las líderes adventistas de la China no están de acuerdo entre sí en relación con lo apropiado o no de la ordenación: no existe un enfoque uniforme de la cuestión entre las mujeres pastoras de las iglesias adventistas de la China. Algunas permiten que se las ordene, pero otras no. La gran mayoría no se ha involucrado en esta discusión porque la ordenación de la mujer jamás ha representado un problema entre las mujeres de la China. Si bien la Iglesia Adventista mundial da cuenta del hecho de la ordenación de las mujeres en la China, ni lo reconoce ni la apoya. No busca iniciar, guiar o controlar el proceso. La iglesia de la China funciona en su propio contexto y de acuerdo con las limitaciones que le impone el gobierno de la región donde le toca desempeñarse. Sin embargo, y debido a esta situación anómala, sus prácticas con respecto a la ordenación de las mujeres como pastoras no pueden ser citadas como modelo para la iglesia mundial.

6. ¿Reconoce la iglesia mundial la ordenación de las pastoras de la China?
No. La ordenación de la China no se encuentra reconocida oficialmente por ninguna entidad de la Iglesia Adventista fuera de la China. El documento “Un llamado a la unidad en relación con las prácticas de ordenación al ministerio”, que fue escrito y aprobado por todos los directivos de la Asociación General (25 personas) y los presidentes de las divisiones (13 personas) deja esto en claro:

[…] estas ordenaciones no fueron autorizadas o llevadas a cabo de acuerdo con los reglamentos de la iglesia. Tampoco son aprobadas o reconocidas/apoyadas por la División de Asia-Pacífico Norte. La Iglesia Adventista no cuenta con una estructura organizada oficial en China que se compare con la de otras regiones del mundo. Las regulaciones del gobierno no permiten la participación externa en las cuestiones eclesiásticas dentro de la China. La práctica, en la China, de la ordenación de las mujeres es reconocida como una realidad que ha surgido en el país, que está más allá de la influencia de la estructura mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.8

7. ¿Cómo se determinan los reglamentos de la Asociación General, y de qué manera esto se relaciona con la práctica? ¿Cuál es la conexión entre las decisiones votadas por la Junta Ejecutiva de la Asociación General, el Congreso de la Asociación General y los reglamentos?
Los reglamentos son desarrollados con detenimiento, a veces sobre la base de extensas deliberaciones sobre temas tanto teológicos como prácticos, y sobre recomendaciones puestas a consideración por parte de representantes debidamente designados y elegidos en estas sesiones y encuentros de la iglesia mundial. No es exacto afirmar que los reglamentos siguen a la práctica. Es más exacto decir que la práctica hace aportes a los reglamentos pero que el reglamento mismo se basa en los principios adventistas hallados en las Escrituras y en los escritos de Elena G. White. Un ejemplo reciente de cómo funciona este proceso en la práctica se refiere al uso del diezmo. Durante varios años, una comisión de la Asociación General ha estudiado los principios del diezmo que se encuentran en la Biblia y en los escritos de Elena G. White. Sobre la base de este estudio y análisis, la comisión ha formulado recomendaciones a la administración de la Asociación General que han sido refinadas, adoptadas en el Concilio Anual, y entonces incluidas en los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos.

Sin embargo, ciertos reglamentos no pueden ser implementados en los Concilios Anuales sino en un Congreso de la Asociación General. Estas sesiones, que se llevan a cabo cada cinco años, se ocupan de cuestiones de importancia mundial que afectan a toda la iglesia en su conjunto, como lo es la elección de los líderes mundiales (los directivos y los directores de los departamentos que trabajan en la sede central de la iglesia y los directivos de las divisiones), la revisión y aprobación de las Creencias Fundamentales, las enmiendas al Manual de iglesia, las enmiendas a la Constitución y los Estatutos de la Asociación General, la designación de los líderes y la junta del Servicio de Auditoría de la Asociación General, entre otras.

El Manual de iglesia de la Asociación General y los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos de la Asociación General contienen las decisiones que definen los procedimientos operativos y las relaciones entre los diversos niveles de la organización de la iglesia (iglesias, asociaciones, uniones y la Asociación General con sus divisiones). Los reglamentos del Manual de iglesia son determinados por los Congresos de la Asociación General, y los de los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos son determinados por la Junta Directiva de la Asociación General en los Concilios Anuales. Entre los Congresos de la Asociación General, se le delega a la Junta Ejecutiva de la Asociación General la facultad de actuar en nombre del Congreso de la Asociación General. El Congreso de la Asociación General no está impedido de establecer reglamentos en virtud de haber otorgado a la Junta Ejecutiva esa prerrogativa entre sus sesiones quinquenales. Entre los miembros se la Junta Ejecutiva se encuentran los directivos de la Asociación General y de la división, los presidentes de todas las uniones de la iglesia mundial, así también como representantes recomendados por las divisiones, de los laicos, los pastores y misioneros de avanzada de cada división.

8. ¿Es obligatorio que todas las entidades de la iglesia mundial estén en pleno acuerdo con la constitución modelo de la Asociación General y con sus reglamentos eclesiástico-administrativos, o se permite que estén tan solo de acuerdo “en términos generales”?
Las constituciones modelo y los estatutos contienen plantillas básicas de lenguaje y conceptos que tienen que ser incluidos en la constitución y los estatutos de una organización como por ejemplo es el caso de una unión o una asociación locales. Parte del material de los documentos modelo es opcional. Otro material, representado por letras en negrita, es obligatorio. La obligación que tienen las organizaciones de operar en armonía con el Congreso de la Asociación General y las decisiones de la Junta Ejecutiva también aparece en otros lados de los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos. Ninguna organización puede aducir una exención de una obligación tal solo porque no haya adoptado ese lenguaje en su acta constitutiva o estatutos.

Las iglesias locales, las asociaciones/misiones/campos, las uniones asociaciones/misiones, las uniones de iglesias y las instituciones son, por voto de la asamblea correspondiente, y por los votos de las juntas ejecutivas debidamente autorizadas, parte de la organización mundial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Si bien cada uno de ellos ha aceptado el privilegio y la responsabilidad de representar a la iglesia en su región del mundo, se requiere que cada uno opera y cumpla con su ministerio en armonía con las enseñanzas y reglamentos de la iglesia, y con los votos de la iglesia mundial y de la Junta Ejecutiva de la Asociación General o de los Congresos de la Asociación General. Si bien se otorga a las unidades individuales de la iglesia la libertad de funcionar de maneras que sean apropiadas para su función y cultura, ninguna parte de la organización mundial de la iglesia posee el derecho unilateral de secesión.9

9. ¿Qué dijo Elena G. White sobre la autoridad de la Asociación General?
En los años que precedieron a la reorganización de la iglesia en 1901, Elena G. White efectuó varias declaraciones donde expresó que la Asociación General ya no era la voz de Dios porque el presidente de la Asociación General y sus asesores no están dispuestos a prestar atención a los mensajes del Señor. Un ejemplo de esto es una declaración de 1898: “Han pasado algunos años desde que he considerado a la Asociación General como la voz de Dios”.10 Con el rápido crecimiento de la iglesia durante estos años, quedó claro que tres o cuatro líderes en la sede de la Asociación General en Battle Creek no debían tomar las decisiones diarias de los campos que estaban del otro lado del mundo. Sin embargo, después de la reorganización en el Congreso de la Asociación General de 1901, la actitud de Elena G. White fue muy diferente:

1909—“Dios ordenó que tengan autoridad los representantes de su iglesia de todas partes de la tierra, cuando están reunidos en el congreso de la Asociación General. El error que algunos se hallan en el peligro de cometer estriba en dar a la mente y al juicio de un solo hombre o de un pequeño grupo de hombres, la plena medida de autoridad e influencia que Dios ha investido en su iglesia, en el juicio y la voz de la Asociación General congregada para planear la prosperidad y el progreso de su obra”.11

1911—“Dios ha investido a su iglesia con especial autoridad y poder, que nadie tiene derecho de desatender y despreciar; porque el que lo hace desprecia la voz de Dios”.12

10. ¿Cuál es la diferencia entre la unidad y la uniformidad? La diferencia entre “unidad” y “uniformidad” se encuentra en el final de estas palabras. Ambas comienzan con “uni”, un prefijo del latín que significa “uno”, pero lo que viene después de ese “uno” es lo que explica el carácter de unión. La unidad es “el estado de ser uno, de estar unido, como las partes de un todo”,13 pero la uniformidad es “el estado o la cualidad de ser uniforme14 que es ser uno en forma, pero no en el corazón, la mente y el alma.

Como se evidencia desde el relato de la creación hasta la historia de la tierra renovada, Dios es claramente el Dios de la diversidad. No hizo tan solo una especie de animales, plantas, flores o incluso seres humanos. Por el contrario, creó la diversidad que vemos en el mundo que nos rodea.

A pesar de ello, Dios no es autor de confusión ni fue su intención de que el mundo esté fragmentado y dividido. El propósito de la creación era darle gloria, y el propósito de la iglesia es llevar a las personas hacia Dios según se revela en su Palabra.

Cuando Jesús oró: “Para que todos sean uno” (Juan 17:21, RV95), su oración fue pronunciada en el contexto del propósito y la misión de los que creyeron (y habrían de creer) en él. Jesús le rogó al Padre, diciendo: “Santíficalos en tu verdad: tu palabra es verdad” (vers. 17). En relación con la misión, oró: “Como tú me enviaste al mundo, así yo los he enviado al mundo” (vers. 18). Resumiendo la unidad que Jesús desea para sus seguidores, Cristo oró: “Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno. Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad, para que el mundo conozca que tú me enviaste, y que los has amado a ellos como también a mí me has amado” (vers. 22, 23).

Nuestro objetivo es trabajar en forma unida hacia la realización del reino de Dios. Esto se logra en la forma de un cuerpo mundial de creyentes que están unidos en sus creencias y prácticas.

En ningún lugar esto se vuelve más evidente que en cada quinquenio, en el momento en que la iglesia mundial se reúne en el Congreso de la Asociación General para orar, adorar, tener comunión y llevar a cabo las tareas administrativas de la iglesia. Es allí, con el aporte de una amplia diversidad de representantes de todas partes del mundo, que se escucha la voz de toda la iglesia. Es allí donde se votan nuestras declaraciones de creencia y práctica. Son estas creencias, basadas en la verdad de la Palabra de Dios y las prácticas que delinean la mejor manera de cumplir con la misión, que nos guían y nos mantienen unidos mientras avanzamos juntos en la misión.

1Manual de la iglesia, 5a ed. (2006), p. 26.
2Sección I.4 de los Estatutos de la Asociación General de los Adventistas del Séptimo Día, Seventh-day Adventist Yearbook, rev. 2011, p. 11. El anuario está disponible en inglés en PDF en: http://www.adventistarchives.org/docs/YB/YB2011.pdf.
3Actas de la Junta Ejecutiva de la Asociación General, GCC 11-105.
4Manual de la iglesia, 5a ed. (2006), p. 26.
5Ibíd, pp. 26, 27.
6Actas del Congreso de la Asociación General 1881, 197 GCS 63-88, publicado en The Review and Herald, vol. 58, no. 25 (20 de diciembre de 1881), p. 392.
7Una breve reseña de las decisiones de la Asociación General y de la División Norteamericana en relación con las mujeres y la ordenación, incluido este punto, junto con imágenes de los documentos originales que las apoyan, pueden ser consultado en: GC and NAD Actions Related to Women's Ordination.
8“Un llamado a la unidad en relación con las prácticas de la ordenación al ministerio”, 29 de junio de 2012 (p. 2, n. 5; el documento completo puede ser consultado en inglés en la Red de Noticias Adventistas, en http://news.adventist.org/images/uploads/documents/An-Appeal-for-Unity.docx).
9De los Reglamentos Eclesiástico-Administrativos, B 10 25 Estabilidad estructural, p. 57.
1017MR 216; esta declaración y otras similares pueden encontrarse en EUD 47.
119TI 209; esta declaración y otras similares pueden encontrarse en EUD 51.
12HA 132; también en EUD 51. Por lecturas adicionales, véase George E. Rice, “The church: voice of God?” Ministry, Diciembre 1987, pp. 4-6, disponible en el Patrimonio White: http://drc.whiteestate.org/files/4483.pdf.
13Del sitio dictionary.com, en http://dictionary.reference.com/browse/unity.
14Del sitio dictionary.com, en http://dictionary.reference.com/browse/uniformity?s=t&ld=1089.